Como Coach y educadora familiar, he escuchado muchas veces a los padres preocupados por la transición de sus hijos a la adolescencia. La etapa de la adolescencia es un paso que conlleva cambios físicos, hormonales, emocionales ymentales que influyen en el desarrollo de la identidad y de la autoestima. El rol de los padres en la crianza puede ser una herramienta eficaz para apoyarlos en el proceso y desarrollo del valor de la responsabilidad.
Entonces, ¿qué necesitamos para criar hijos responsables consigo mismos y con los demás, teniendo en cuenta su identidad en formación? Aquí comparto con ustedes lo que dice la evidencia científica al respecto.
Al ser la adolescencia una etapa de ajustes, una de las áreas que está atravesando cambios es la percepción de sí mismo. La estima por sí mismo, es vulnerable en estos momentos pues se generando el desarrollo de la identidad propia, ese concepto de “quien soy yo” y cual es mi lugar en el mundo que me rodea.
La siguiente lista de prácticas familiares, que según la evidencia científica son factores protectores durante la crianza de niños y jóvenes, generan beneficios claros y contundentes como: mayor resiliencia, estabilidad emocional y autoestimas más altas.
1. Ser ejemplo para los hijos de lo que esperamos de ellos. Los padres de familia tenemos expectativas altas respecto a nuestros hijos y deseamos para ellos que tengan una vida mejor que la nuestra. Según la investigación, el ejemplo que les damos a nuestros hijos durante sus años de formación es un ingrediente fundamental para este éxito que esperamos en sus vidas. Entonces seamos conscientes de la importancia de ser congruentes con lo que les exigimos, que a través de nuestro ejemplo les enseñemos aquello que queremos veren ellos. El cerebro humano se guía por lo que aprende viendo y haciendo, más que por lo que escucha, así que pasemos de las palabras a la acción con más frecuencia.
2. Valorarlos y tenerlos en cuenta. A veces pensamos que porque están pequeños y les falta experiencia, sus opiniones no son tan importantes. Esta manera de pensar se refleja claramente en nuestra actitud hacia ellos, y pueden sentirse menos preciados. La sabiduría de la juventud y la frescura con la cual ven la vida, nos pueden dar a los adultos herramientas novedosas y positivas tanto en la toma de decisiones en la familia como en la vida familiar en general. Hay mucho que aprender de ellos y mucho que ellos tienen para aportar a la familia.
3. Enseñándoles a solucionar en lugar de solucionarles los problemas. Mi abuelo siempre dijo “enseña a pescar, no des el pescado” Las herramientas para gestionar situaciones, desde simples hasta complejas, las aprendemos desde la infancia. Como padres tenemos la responsabilidad de enseñar estas destrezas a los hijos para que el día de mañana sean competentes, independientes y eficientes en la toma de decisiones y la resolución de problemas, destrezas fundamentales para mantener una salud mental en equilibrio en los momentos de crisis y en los retos diarios que enfrentamos, así como en muchos otros aspectos de la vida.
4. Disciplina Positiva. Los hijos durante la crianza necesitan guía para aprender destrezas sociales y personales. Esto implica el uso de límites que, bajo el concepto de disciplina positiva,deben ser claros, justos y lógicos.
Lo que les da claridad a los límites, es una comunicación constante y activa con los hijos, escuchando respetuosamente y usando el lenguaje que queremos que ellos usen. Debe ser congruente sobrepasando los límites de lo que es observable, es decir, asumiendo que ellos no necesariamente interpretan correctamente aquello que no se dice con palabras. Un ejemplo, si tienes dolor de cabeza, pero ellos no saben, tu actitud y lenguaje corporal puede ser interpretado como que estás enojado con ellos por algo. Así que tomémonos unos segundo más para explicarles, “dame un momento que ahora no me siento bien”.
Para que los límites sean justos, debemos escuchar a los hijos. Para llegar a conocer profundamente a una persona, escuchar es fundamental, como también lo es dedicar tiempo para observarlos y así entender muchos porqués.
Límites lógicos son aquellos que hacen sentido, que coinciden y son coherentes con los valores familiares, las prácticas familiares y, sobretodo, están directamente relacionados con la situación que amerita los límites.
Cuando estos son planeados en familia y con anticipación, los límites tienden a ser mucho más claros, justos y lógicos.
5. Amor incondicional. Es esta clase de amor que dice que “no importa qué pase, siempre te amaré”. Este amor entiende que los hijos están aprendiendo y en ese camino pueden cometer errores; está consciente que, todos, sin importar la edad nos equivocamos, pero tenemos destrezas para enmendar el error o potencial para aprender nuevas destrezas. Es el amor que acompaña a sus hijos en sus caminos individuales sin poner condiciones y ayudándoles a levantarse si ellos lo piden.
Cuando incorporamos éstas y otras prácticas de crianza positiva en la vida de nuestra familia, estamos abonando un presente y futuro más estables, sólidos y seguros para nuestros hijos. Con estas prácticas les damos apoyo emocional para construir su identidad y autoestima. Estos factores de protección que brinda la familia, no son los únicos ingredientes que hacen parte de esta receta pero son irremplazables en la formación de la identidad y la consolidación de autoestimas altas, los cuales son a su vez unos de los elementos que componen el valor de responsabilidad en una persona.
FUENTES CONSULTADAS
https://www.childwelfare.gov/pubs/factores-proteccion Factores de protección para una familia fuerte. 2021.
http://www.valoras.uc.cl/ La familia y su rol en la prevención de conductas de riesgo: Factores protectores. Claudia Romagnoli, Vania Kuzmanic & Luis Caris (2ªEdición, 2015
www.nifa.gov . La ciencia del desarrollo positivo en la juventud. Junio 2017